
El cinco indica nuestra responsabilidad hacia los hombres, y dos veces cinco mide nuestra responsabilidad hacia Dios, como se comprueba por el uso del diez en muchas partes del tabernáculo. La misma idea existe en los diez mandamientos. Las caídas de Israel en el desierto se dice que fueron diez. Este fue el número de veces que el pueblo tentó a Dios (Números 14:22, 23). Faraón endureció su corazón diez veces y experimentó el juicio de las diez plagas.
Puesto que es uno de los números perfectos de las Escrituras, el diez significa la perfección del orden divino: no falta nada; el cielo está completo y terminado. Así en los diez mandamientos encontramos la revelación completa de las exigencias de Dios sobre el hombre. El *10* nos habla de plenitud, de llenura, representa que algo está completo, pleno, habla de totalidad, de máxima expresión. No es casualidad que el mejor jugador de un equipo de futbol es el que viste la camisa número *10*. Por eso el año 2010 es *el mejor*
Éxodo 12:2 Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año. Éxodo 12:3 Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.
El día 10 del primer mes del año en Egipto, cada familia del pueblo de Israel tomó para si el cordero de la pascua, la primicia, lo mejor, un animal sin defecto. El décimo día, Jehová ordenó que cada familia apartara para si un cordero por familia. El 2010 es el año de traer a Jesús, al Cordero de Dios al centro de nuestros hogares, al centro de nuestras vidas, en el centro de la vida de la Iglesia. 2010 es el año de la redención, el año del Cordero de Dios, de su poder redentor y salvífico. Un año de plenitud porque en Cristo habita la plenitud de la Deidad y en EL fueron reunidas todas las cosas. Muchas familias y hogares, pueblos, ciudades y naciones experimentarán la salvación y la justicia de Dios, la plenitud de su gloria y revelación inundará los ministerios de adoración continua, la evangelización se acelerará y producirá frutos abundantes que permanecen, la enseñanza de la Palabra alcanzará niveles muy altos, la labor apostólica de la Iglesia se extenderá hasta los confines de la tierra y el ministerio profético entrará en la dimensión de madurez y autoridad que la Iglesia de Cristo anhela.
Levítico 23:27 A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.
A los diez días del mes séptimo celebraba Israel el día de la expiación, es decir, el día de la redención, del perdón, del pago y cancelación de la deuda. El 2010 es año de transferencia de riquezas de manos de los injustos a manos de los justos, año de limpiarnos del pecado, de condonar la deuda. El día 10 del més séptimo era día de reconciliación, purificación y satisfacción. El año 2010 es un tiempo para perdonar, es el año de pagar y cancelar las deudas, tiempo de limpiarnos de nuestros pecados, rebeliones e iniquidades, es un tiempo propicio para condonar deudas y de reconciliación. Es un año para dar honra al que honra merece: Honrar a padres biológicos y ministros de Dios, honrar a la familia, a la esposa, al esposo, a los hijos pero por encima de todo, es tiempo de HONRAR EL NOMBRE DE DIOS. Tiempo para bendecir, para adorar en un altísimo nivel al Padre y al Hijo, es el año para satisfacer el corazón del Padre y para que los adoradores y los fieles del Rey cosechen grandes cosechas.
Encontramos en las Sagradas Escrituras 207 versos que hablan del “diez”: Diez dracmas, diez vírgenes, diez leprosos, diez como medida en muchos de los elementos y partes del Tabernáculo de Moisés, diez ciudades entregó Jehová a Israel en Canaán comenzando por Jericó. En lo que respecta a nuestro físico, ¡qué bien nos sentimos con diez dedos en las manos y diez en los pies!
Cuando hablamos acerca de las siete iglesias, presentamos la sugerencia de que los "diez días" de extrema tribulación de los que se le habla a la iglesia de Esmirna, tenían relación con los diez períodos de persecución sufridos bajo diez emperadores romanos. El significado inmediato de esta frase, sin embargo, es que el Señor sabía cuánto era lo más que sus santos podían soportar y de acuerdo con eso limitó la duración de sus sufrimientos. 2010 es el año del final de la prueba y el tiempo en que la Iglesia haga huir a sus enemigos por diez miles. Es el año de la cosecha, del crecimiento y la multiplicación, de recoger con gozo lo que se sembró con lágrimas.
Familia Rueda Ardila

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada